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EMILIO CEBRIÁN RUIZ (TOLEDO 1900 - LLIRIA 1943)
Con sólo cuatro marchas procesionales conocidas, Cebrián pasa por ser uno de los grandes autores del género. Muerto prematuramente y por accidente poco después de cumplir los 43 años, de haber envejecido como compositor, su legado hubiera sido, sin duda, impresionante. Emilio Cebrián nació en Toledo el 30 de julio de 1900. A los quince años entraría a formar parte de la Banda de la Academia de Infantería de la capital manchega, y un año después pasa a ser Clarinete segundo de la Orquesta del Teatro Rojas, de la que en breve tiempo fue nombrado subdirector. Continuaría su carrera como Director del Coro del Colegio de Huérfanos Militares y la Banda de la Lira, ambas en Toledo y, ya fuera de su ciudad natal, en Talavera de la Reina, como Director de la Banda Municipal. Por último dirigiría la Banda Municipal de Jaén a partir de 1932. De su mano saldrían tan sólo cuatro marchas de procesión: ‘El Abuelo (Nuestro Padre Jesús)’ en 1935, ‘Cristo de la Sangre’ (1941) y ‘Macarena’ y ‘Jesús Preso’ (ambas en 1943). Además y según se conoce a través de su hermano Francisco, creó una quinta: ‘María’, de la que no se tiene constancia material. En esta materia procesional, y además de sus composiciones, se considera destacada su labor en la instrumentación de dos marchas conocidas de otros autores, ‘Triunfal’, de José Blanco y la adaptación de una pieza clásica, la ‘Marcha Fúnebre’ de Frederic Chopin. Sin embargo, y pese al reducido número de composiciones procesionales, son otras muchas piezas las que hacen de Cebrián un músico prolífico. Es autor de la pieza para guitarra ‘Recuerdo a Sevilla’ y de numerosos pasodobles, marchas militares y canciones ligeras. Destaca como compositor de himnos. Además del conocido ‘Himno a Jaén’, compone también los de Granada, Úbeda, Arjona, Talavera de la Reina y Toledo. El 3 de octubre de 1943, mientras se encontraba en Lliria (Valencia) para acompañar a su hermano Francisco, Director de la Banda Primitiva de esta localidad, perdía la vida al caer desde un balcón. Fue enterrado en esta localidad aunque años después sus restos serían trasladados a su Toledo natal. Reconocido tanto en vida como después de perderla, su fallecimiento fue muy sentido, siendo recordado en aquellos lugares en que había desarrollado su labor musical, dedicándole calles los municipios de Jaén, Lliria, Talavera de la Reina y Toledo. Agustín Alcaraz Peragón
Vídeos colgados en youtube desde www.marchasdeprocesion.com
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